la talla de un paso

La talla de un paso: el boceto, el dibujo técnico y la carpintería

Son muchos los pasos que se dan antes de que el artista realice la talla de un paso. De las líneas que esbozan la obra en el papel hasta el uso de las gubias hay 6 pasos, cada uno de los cuales importantes y necesarios.

Los primeros 3 pasos para la talla de un paso

  1. El boceto

Por supuesto, el trabajo de la talla de un paso empieza en el momento en el que es demandada por una hermandad que necesite nuevas andas procesionales. Será a partir de ahí que el tallista deberá crear un boceto artístico que plasme sus ideas de lo que será el aspecto del futuro paso.

En el boceto el artista dibujará todo tipo de detalles ornamentales, sus relieves y sus huecos. Suele dibujarse a carboncillo, pero también se puede realizar a color en caso de que lo requiera la cofradía.

El boceto se lleva a cabo para facilitar a los miembros de la cofradía la tarea de elección. Una vez elegido el proyecto el tallista ya podrá empezar a moverse. El primer paso será obtener ayuda del carpintero.

 

  1. El dibujo técnico

El tallista deberá llevar a cabo un dibujo técnico que servirá de guía y orientación al carpintero. Se compone, normalmente, en escala uno-uno, y se suele dibujar cuarto y cuarto del paso. Esto es porque al ser simétrica la decoración que lleva a los lados, se representa sólo medio frente y medio lateral.

Se presentará la alzada, que plasmará el perfil del paso, y la planta, que representará dibujo realizado a “vista de pájaro”.

Por supuesto, se deberán añadir las medidas reales de todos los elementos que deben conformar las andas.

 

  1. Carpintería

Para que el tallista pueda intervenir en la obra será necesaria la ayuda del carpintero, que construirá la estructura interna del paso o armazón, e irá acoplando distintas piezas de madera hasta darle el volumen y la forma que el tallista demanda para poder realizar su trabajo con la gubia.

El carpintero deberá seguir las indicaciones del dibujo técnico explicado en el punto anterior, y el tallista deberá supervisar el trabajo de manera constante.

 

 

Aprender a tallar un paso requiere de mucha práctica. Es por eso que para lograr ser un buen tallista o dorador es necesario aprender de la mano del mejor profesional. Manuel Rodríguez llevará a cabo un curso personal e intensivo durante los meses de verano. Para más información contacta aquí.

 

Para leer los siguientes tres pasos haga click AQUÍ.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *