Los 10 criterios generales de intervención que estudia el IAPH

El proyecto de intervención, que está regido por 10 criterios generales de intervención, es esencial, pues reduce incertidumbres, coordina el uso de los recursos, media en los conflictos conceptuales y aporta la estabilidad necesaria para la actuación directa y científica sobre el bien cultural. A continuación anotamos los 10 criterios generales de intervención:

 

  1. Respeto por el bien cultural: El bien cultural debe ser respetado como documento trascendental para esclarecer la historia de Andalucía. Cualquier modificación puede llevar a engaño, y en consecuencia, a deducciones equivocadas.
  2. Intervención estricta: Se conoce como aquella en la que prevalece la conservación preventiva sobre la actuación de conservación. Si es posible, se intenta evitar la restauración, excepto en aquellas ocasiones en las que se demuestre necesaria para transmitir la obra de arte.
  3. Discriminación del añadido: Se lleva a cabo diferenciando los materiales nuevos de los antiguos.
  4. Conservación de las estratificaciones: Se considera importante conservar las estratificaciones, a menos de que éstas tengan una importancia menor o desvirtúen alguna parte notable del original.
  5. Documentación exhaustiva del proceso de intervención.
  6. Interacción de disciplinas.
  7. Estudios preliminares: Es necesario efectuar estudios preliminares y simultáneos a la intervención para poder así contrastar la metodología adoptada.
  8. Duración de la intervención: Ésta está ajustada a las exactas necesidades conservativas de la obra.
  9. Justificación de los tratamientos y materiales: Éstos deben estar justificados y aprobados, así como responder realmente a las necesidades conservativas de la obra.
  10. Equilibro entre el restauro crítico y el respeto: El respeto artístico, estético y religioso es esencial para producir experiencias estéticas.

 

Estos criterios no se aplican de forma mecánica, sino que su proyección es ponderada y evaluada. Esto es de gran importancia ya que es necesario procurar responder a las exigencias, necesidades y función que desempeñe el bien cultural.

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