El mantenimiento de las imágenes religiosas

Cuando hablamos del mantenimiento de las imágenes religiosas nos referimos especialmente a su limpieza y a cómo mantenerlas como nuevas sin afectar la obra original. El mantenimiento de éstas difiere mucho del de cualquier otro tipo de objeto, ya que se trata de obras de arte delicadas y que han de perdurar en el tiempo. Hay que tener siempre un cuidado minucioso, sobre todo cuando se trata de limpiarlas.

 

A la hora de hablar del mantenimiento de las imágenes religiosas y su limpieza se dan muchos consejos erróneos, sobre todo en Internet. Se trata de remedios caseros y químicos para madera que, al utilizarlos, han tenido  un efecto devastador, resultando en la pérdida de la obra original.

 

Antes de aprender sobre las peores y las mejores formas de llevar a cabo un mantenimiento de las imágenes religiosas, hay que entender que no se puede limpiar una obra religiosa con la misma displicencia con la que se limpia cualquier otro objeto, ya que esta debe ser respetada, incluso en el momento en la que se limpia.

 

 

Cómo NO llevar a cabo el mantenimiento de las imágenes religiosas

Antes es necesario hacer un repaso rápido sobre aquellos consejos que van divagando por Internet o incluso de boca a boca, sobre el mantenimiento de las imágenes religiosas. Esto es muy importante para poder evitar el destrozo de su obra de arte. Incluso si ha oído que la obra queda como nueva, no intente lo siguiente:

 

  • Productos de limpieza
  • Leche
  • Agua hervida con cebolla o cualquier otro mejunje
  • Aceite de cualquier tipo
  • Bayeta con agua y jabón
  • Alcohol o agua oxigenada
  • Poner el objeto en remojo con agua

 

Todas estas formas, lo crea o no, son formas reales en las que se han intentado limpiar obras religiosas para su mantenimiento y que han resultado en destrozos.

 

 

Con plumero y despacito

La única manera de mantener como nuevas las imágenes religiosas es con plumero y muchas paciencia y delicadeza. Aunque le hayan dicho que con otros remedios la imagen ha quedado como nueva, sólo hay una forma de mantenerlas en buen estado: con plumero y despacito.

 

Si en el momento de leer este artículo ya es demasiado tarde, le recomendamos contactar con un restaurador. No cabe decir tampoco, que también pida ayuda profesional si el estofado se ha levantado o la policromía ha desaparecido. No intente salvar la obra con pinturas o pegamento.

Manuel Rodriguez es un restaurador profesional con un largo bagaje artístico-profesional, que le aconsejará acerca del mantenimiento de las imágenes religiosas.

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