restauracion de obras religiosas

La restauración de obras religiosas – Capítulo 1: Estudios previos a la intervención

La restauración de obras religiosas se ha realizado se remonta a los inicios de la religión, si bien no en la misma medida. No obstante, ésta comenzó a partir del siglo XIX como actividad pública y profesional.

 

Tradicionalmente la restauración de obras religiosas fue entendida como una reparación con el objetivo de devolver la pieza a su estado original, o al menos lo más semejante posible para que su aspecto fuese el de una obra nueva.

Actualmente los criterios que se aplican a la hora de restaurar una obra de arte son muy diferentes de los tradicionales; se lleva a cabo la restauración sólo cuando la obra ha perdido parte de su significado o función por haber sido alterada o deteriorada.

 

Estos nuevos aspectos han contribuido a la aparición de la figura del restaurador profesional que sigue unas técnicas específicas para restaurar que no son artísticas o estéticas sino meramente reparadoras. Para ello es imprescindible conocer de forma objetiva el mayor número de datos posible sobre la obra. Es decir, llevar a cabo unos estudios previos, los cuales se pueden agrupar en tres grandes bloques.

 

Los estudios previos a la restauración de obras religiosas

 

1. Investigación histórica

Primero es necesario hacer un análisis para conocer todas las etapas por la que ha pasado la obra. Es decir, la elaboración, las transformaciones, otras restauraciones, cambios de ubicación y posibles accidentes.

El análisis es primero documental; se recoge información acerca del desarrollo del origen histórico de la obra religiosa, los cambios de ubicación, de propiedad, etc. Posteriormente se lleva a cabo un análisis iconográfico e iconológico y un análisis morfológico y estilístico de la obra.

 

2. Estudio científico

Este estudio sirve para caracterizar materialmente la obra y poder así conocer de qué materiales está hecha, cómo se unen las distintas partes que la forman, qué transformaciones físicas o químicas ha sufrido, qué reacciones se pueden producir cuando se introducen nuevos productos o tratamientos, etc.

 

3. Estudio del medio ambiente y factores de deterioro

Este estudio se ocupa de estudiar todos los factores externos que actúan sobre la pieza y que condicionan su estado; las variables microclimáticas, las características del edificio donde se encuentra ubicada, o posibles insectos que utilicen la obra como alimento.

 

Como se puede observar, la restauración de obras religiosas es un proceso que requiere de un estudio y análisis complejo, además de una técnica y experiencia que sólo se pueden encontrar entre los restauradores que mayor reputación. Si necesita de un restaurador no dude en contactar con Manuel Rodriguez, dorador restaurador con una gran reputación en España.

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