restauración de una obra religiosa

La limpieza en la restauración de una obra religiosa

A priori de escoger las posibilidades más comunes para la limpieza de una obra de arte a lo largo de su restauración, es necesario clarificar el significado y qué involucra este término. Cuando hablamos de limpieza en la restauración de una obra religiosa hacemos referencia a la supresión de cualquier suciedad, repinte o estrato para lograr realizar, más tarde, la restitución de esas regiones donde el original de la obra se haya dañado.

Eliminación de los estratos en la restauración de una obra religiosa

La supresión de todos esos estratos ajenos al original es el primer paso para una limpieza en la reposición de una obra de arte ya que los estratos impiden una visualización normal. Ejemplos de dichos estratos son:

Suciedad. Compuesta normalmente por polvo, humos, ceras, etcétera, es la primera etapa de la limpieza.

Barnices. Cuando estos dejan de ser efectivos por desgaste del tiempo por culpa de la oxidación o cristalización, se necesita levantarlos. De la misma forma que cualquier pátina aplicada a posteriori y, por consiguiente, ni siquiera natural.

Repintes. Alteraciones en los repintes pueden ser debido a variaciones al original cuando se sobreponen, por lo que deben ser eliminados.  

 

Elección de método y técnica

La técnica y el método de aplicación en la limpieza durante la restauración de una obra religiosa se determinará con el entendimiento anterior de la situación de la obra a raíz de toda la serie de estudios hechos anteriormente, y según las propiedades de la obra. Este conocimiento será el promotor de la decisión del aplique de un procedimiento u otro, la técnica a ocupar o los usos de disolventes.

 

Pruebas de disolución

El fin de los ensayos de disolución es obtener información sobre la actuación de la capa que se pretenda retirar. Para eso nos centraremos en una área discreta y a la vez elocuente de la obra y se empezará a limpiar en estas pequeñas zonas prefijadas.

Podremos crear una ficha específica del proceso a partir de la información que obtendremos con estas pruebas preliminares documentadas de diversas formas

 

Limpieza de la superficie policroma

Por último se llevará a cabo la limpieza del área policroma mediantes una serie de pruebas con el fin de encontrar los diferentes estratos expuestos al original. Después se procederá a eliminar ordenadamente los distintos depósitos de repintes, barnizado y suciedad. Para dejar en evidencia de las particularidades de la cinta cromática, este proceso de limpieza en la restauración de una obra religiosa se documentará por escrito. 

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